Publicidad:
Terra
La Coctelera

28

Porque nunca más voy a tener 28.
Debería jugarme un órdago aún sabiendo que ni tengo nada que ganar ni tampoco perdería nada (porque nada tengo). Aunque sólo fuera por poner los puntos sobre las íes, sentar cátedra, joder por joder o quitarme una espina que creo que se desintegró dentro de mi ya hace tiempo. O para cagarla coño, que ya está bien de hacer siempre lo correcto.
En su momento sí hubiera sido una columpiada (o no)... ahora sólo una tocada de huevos... y tampoco tanto.
En otro orden de cosas... la virgen qué ojazos.

Casi Junio.

Carteles que dicen en letras gigantes: ¿Por qué no? A posteriori sabes la respuesta... pues porque no, cojones.
Y que alguien me diga que "pues porque no", no es una respuesta.

29/05 casi 30

For reasons unknown está sonando. Hay dos cosas que no debería dejar de hacer nunca. Una escribir. Dos, escribir escuchando música. Todo esto se me fue de las manos directamente. Crecí 50 años de repente. Me hice mayor. ¿Pero qué queréis de mí? Todo comenzó a perder el sentido el día en el mi cinta de la suerte pasó a tu muñeca. Con ella se perdió la suerte, se perdió el hechizo, se gastó el amor, dejamos perder la magia. Read my mind, puede que una de las mejores canciones del mundo (prometo no gimotear). Y tú, que me regalaste de nuevo el lujo de la magia de pronto dices "ellos hacen bien en pensar que la magia son trucos". Claro, a fin de cuentas... ya te bancaste.
Al fin sé definir al amor. El amor es querer algo. Es una chispa. Es lo mejor del mundo. Hasta aqui menudo lumbreras. Pero dura sobretodo cuando no es correspondido. Cuando lo es, a tomar por culo. Y a menudo deseamos algo que no es correspondido. Y cuando nos corresponden, nosotros ya nos bajamos del tren y es tarde para mirar atrás. Siempre se desea lo que no se puede tener. Porque lo fácil no atrae. Sólo atraen o los cabrones o los inalcanzables. Y a veces hay correspondencia pero nadie hace nada.Y luego siempre es tarde.
Yo sentí la chispa tres ó cuatro veces, ya sabéis, mariposas. Ahora creo que me agoté.
¿Alguien que lea entre líneas? ¿y que me haga reir? ¿y que, por Dios, me sorprenda? Experimenté el flechazo. Viví el amor de mi vida. Conocí en persona a la bola saltarina que relanzó mi vida, mutó en mejor persona y me enseñó el wild side. Y tampoco me olvido de la clarividencia absoluta y no, tampoco de la última ráfaga de mariposas kamikazes... y creo que ya.
Me llevo la música a la cama. debería haberme ido a correr. Tal vez mañana. Viva el sol.

1/05

Debería cambiar alguna cosa de mí. Eso de ver la película entera sin que siquiera se levante el telón es lo peor. Y hacérselo ver a los demás ya ni te cuento. Y mi móvil en el suelo arrugado dentro de una bola de papel. Y mi vida que sigue caminando sin alicientes. Y que sigo sin tener paciencia. ¿Esperar una sorpresa tiene sentido? Una de tantas.

23/04

Cuando esa sensación de tocar techo se te presenta como la imagen de la muerte (con guadaña incluída) ya sólo te queda asentir, levantar los hombros y echar un úñtimo vistazo.
Y no mirar atrás y, tal vez, mudarte a otra casa con los techos más altos... soberana gilipollez no apta para gente que no sueña con imposibles.

3/04

Sí, ¿Y qué más?
(Me cago en la puta)

2/04

Estoy cansado como después de una de esas siestas de varias horas. Ok, acabo de despertarme de una de ellas. El cansacio es doble, por tanto.
Mis ojeras son curradas. Me gustaría tener tanta barba que no se atisbara ni un decímetro de mi cara. Dios, hacía muchos años que no decía decímetro.
Creo que el gran problema es que me estoy dando por vencido. Que tiro piedras que no me llevan a ningun lado y que, al menos, escondo las manos.
Supongo que soy un niño. Supongo que supongo.
Y ya no te respondo. Porque el momento ya pasó. Perdí. Sólo yo perdí. Me lo perdí. Y aguanto mi vela. Y no me puedo dormir... así que no me cuesta madrugar.
Cuando llueve evito mojarme... ¡Yo el gran rey de los resfriados! Yo, antes hubiera dicho "enfriado". Yo. Yo. Yo. Qué asco.

18/3

Estoy seco. No sé si comer manzanas me vendrá bien. Beber agua no me crea reacciones especialmente positivas. Sólo mear.
Soy alguien de quién no fiarse cuando da su opinión a modo de consejo. Sobre todo porque mi criterio depende de cómo anden retorcidosmis huevos en los pantalones, o de con qué pie me levante o de esas cosas que se dicen para definir a esos seres tan cambiantes que no los aguanta ni dios. Yo entre ellos.
De todos modos, me aconsejo cada día a mi mismo que no deje pasar de nuevo el feeling. Sobre todo porque viene cuando le pinta y es jodido esperarlo. En realidad "esperar" es una gran putada. Por tanto tengo claro que cuando venga el tren, lo tomaré. De momento estoy aturdido y muy atolondrado. No lo vería ni aunque viniera lentamente, con su chu chu a toda máquina e incluso un cartel pusiera "TREN" encima del tren. Mis días pasan deseando que llegue la noche tirando sin excesivos esfuerzos aquello que, como beber agua, me la trae al pairo.
Y pensar que yo querá cambiar el mundo... joder. No será con estos huevines...